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Piel de Asno. Charris + Lejarraga

Piel de Asno_C+L s
Piel de Asno_C+L

Piel de Asno. Charris + Lejarraga

+ Situación > Centro de Arte Caja de Burgos. c/Saldaña s.n. Burgos
+ Fecha > Enero 2013
+ Promotor > Caja de Burgos_Obra social
+ Proyecto Expositivo > Martín Lejarraga / Ángel Mateo Charris
+ Charris + Lejarraga. Piel de Asno. CAB

Piel de Asno.

Piel de asno nace a partir de un encargo para una edición de un pequeño teatro de juguete en el que las piezas reproducidas serían los escenarios de una hipotética representación. El teatro de juguete, que tuvo una gran tradición en toda la época victoriana y a principios del siglo XX, fue paulatinamente desapareciendo y persiste tan sólo como antigüedad y en reediciones para coleccionistas nostálgicos. Se trataba de actualizar el sentido original del juguete pero desde la óptica de nuestra época, con un nuevo espacio escénico para dar forma al proyecto.

Charris y Martín Lejarraga empezaron a desarrollar una pieza en la que, de una clara diferenciación inicial entre espacio escénico y decorados, se fue pasando a otra en la que los mismos paneles ayudaban a conformar el marco donde se desarrollaban las escenas. Las piezas así concebidas debían ir plegándose y permitiendo un uso modular que ayudara a crear los sucesivos decorados, uniendo arquitectura y pintura como la piel y los huesos de un personaje.

Si en principio el pequeño teatro debía servir para cualquier clase de representación, la búsqueda y las conversaciones del proceso llevaron a incluir como guión, como armazón estructural, la misma esencia, la razón de ser del proyecto: las relaciones entre la pintura y la arquitectura, la imagen de la una reflejada en los ojos de la otra, a través de un texto teatral y unas imágenes que hablan de espacios, escalas, apariencias y arquitectos, genios, héroes y constructores.

Piel de asno no es sólo el título de la pieza que, en su versión ampliada y a una escala mucho mayor que el teatro de juguete que le sirve de referencia, se presenta en las salas del CAB de Burgos, sino también el de la obra de teatro que va asociada a él y que tiene vocación de ser representada alguna vez entre los decorados surgidos de esta colaboración.

El título alude al cuento de Perrault en el que una princesa es vista en todo su maravilloso esplendor cuando usa trajes con los colores del cielo, de la luna y del sol, y como una apestosa y horrible criatura cuando se cubre con una piel de asno, asumiendo el poderoso poder transformador de la piel, de las apariencias, de esa última capa visible que muestra toda persona y todo edificio.

Los personajes de la obra usan un ojo como máscara que los unifica en un primer momento y que los diferencia y les da características propias cuando sabemos que esos ojos pertenecen al coleccionista Eli Broad, a una anónima estudiante y a toda una pléyade de famosos arquitectos: Jean Nouvel, Kazujo Sejima, Liz Diller, Norman Foster, Frank Lloyd Wright, más Cindy Sherman (aunque bajo el disfraz de Ray Eames) y Gary Cooper (que representa al arquetipo de arquitecto en su papel de Howard Roak en El manantial de Ayn Rand y King Vidor).